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martes, 11 de noviembre de 2014

Apuntes de la ponencia "Bailando con nuestro miedo"

* La conferencia tuvo lugar en el Ateneo de Badajoz, el 10-NOV-14, a cargo de Pura Sánchez (Factoría de Coaching "A Marte")

* El miedo es una emoción natural y necesaria.
Puedo ser nuestro aliado ya que nos indica puntos débiles sobre los que incidir y mejorar.
Por tanto, tener miedo es normal. Pero hay que evitar tener miedo al miedo.
Si vamos a su encuentro no necesitaremos estar en permanente guardia.

* Si perdiéramos nuestros miedos seríamos más vulnerables. 
Sería equiparable a perder la sensación de dolor: el dolor es desagradable pero gracias a él retiramos la mano de una superficie caliente antes de que se destruyan los tejidos de la piel.

* Quien sostenga que puede eliminar los miedos es un farsante ya que provienen de las partes más antiguas de nuestro cerebro. 
Y no podemos actuar sobre la herencia de cientos de miles de años que traemos programada.

* En nuestro cerebro hay 3 capas:
- Cerebro reptiliano: el más interno y primitivo. Responsable del instinto de supervivencia. Tiene fobia a las situaciones nuevas.
- Lóbulo límbico: propio de los mamíferos. Aloja las emociones.
- Neo-córtex: Responsable de la capacidad de pensar. Representa tan sólo el 7 % del volumen total.

* El neo-córtex está influenciado por los 2 cerebros irracionales internos.

* Los humanos somos los únicos seres capaces de tener miedo al futuro (al contrario que el resto de animales, que sólo tienen miedos vinculados al presente).
Hay que trabajar sobre los miedos imaginarios que nos paralizan, viviendo en el presente. No en el pasado ni en el futuro.

* No debemos "preocuparnos" con nuestros medios sino "ocuparnos" de ellos.
Si estamos "preocupados" no vivimos el presente sino que nos habremos situado en el pasado o en el futuro. Y perderemos nuestra capacidad de reacción.
En cambio, si estamos "ocupados" analizando nuestras emociones nos colocamos en el presente. Y tendremos recursos para resolver las eventualidades que surjan.

* El miedo consiste en una señal de alarma de los cerebros internos. Si nos dejamos invadir por ella, el neo-córtex racional deja de pilotar nuestra vida para ceder el volante al instinto de supervivencia y a las emociones.

* Si nos dejamos influir por miedos no presentes o imaginarios nos cargamos de energía negativa y tendemos a escoger soluciones irracionales y equivocadas.
Cuando tenemos miedo nos volvemos inseguros. Pero es un indicador, una alarma que no debemos eliminar. No debemos luchar contra él puesto que nos avisa. Sólo desaparece cuando se verifica el aprendizaje y avanzamos en nuestro conocimiento.

* Todas las emociones deben ser bienvenidas. También la tristeza, los celos, la ira o el miedo. Si las escuchamos nos ofrecerán la oportunidad de mejorar.
En cambio, si no las atendemos volverán en otro momento con mayor intensidad. Y así hasta que consigamos resolver la situación que las provoca.

* Cuando sentimos emociones desagradables estamos siendo sometidos a una prueba vital. Si la superamos satisfactoriamente evolucionaremos y nos desarrollaremos como personas.
Por ejemplo, inmediatamente después de vengarnos nuestro ego se siente satisfecho. Pero pasado este primer momento de victoria sentimos desasosiego. Y la vida nos colocará otra vez en situaciones similares hasta que resolvamos nuestras emociones incómodas (en este caso, la ira).
Si superamos un falso un conflicto dejándonos llevar por el miedo engordaremos nuestro ego.

* Al miedo (y a cualquier otra emoción desagradable) hay que formularle preguntas.
Así podremos analizar su procedencia:

- Hola miedo. Eres bienvenido (así aceptamos nuestro estado. Y con actitud abierta, sin bloqueos, porque esta emoción nos va a dar pistas sobre facetas nuestras que podemos mejorar)
- ¿Qué quieres? ¿qué estás tratando de decirme?
- ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿por qué eso es lo peor?
- ¿Qué hace falta para que confíes en mí? ¿qué tendría que hacer para que te quedases tranquilo?
- Gracias

Estas preguntas nos sitúan en el presente.
Se trata de un diálogo entre nuestro cerebro superior y los más internos en el que el primero debe persuadir al resto de que tiene un plan B.
Al racionalizar la situación, los cerebros primitivos verifican que todo está bajo control, recuperan la confianza en el neo-córtex y le devuelven el timón de nuestra vida, con lo que desaparece el miedo (que no es más que la reacción de estas capas internas)

Cuando nos sorprende una sensación negativa o paralizante es síntoma de que nos ocurre algo interesante. Y tenemos que estudiarla.

Debemos analizar nuestro interior. Si rechazamos o negamos el miedo, los cerebros interiores activarán sus mecanismos de reacción, rebelándose y empeorando la situación.

* Según la ponente, sólo existen 2 emociones: miedo y amor.
Si manejamos mal el miedo, éste conducirá nuestra vida.
Pero si sabemos escucharlo conduciremos nuestra vida plena y conscientemente desde el amor .

* Si aprendemos del miedo, crecemos y nos expandimos, como en una espiral hacia afuera. Cada vez dispondremos de más recursos y de más sabiduría.
En cambio, si rechazamos nuestras emociones nos rechazamos a nosotros mismos. El miedo genera miedo, por lo que se crea una espiral hacia adentro que nos encierra en nosotros mismos. Cada vez nos sentiremos más miserables y con menos recursos.

* Las personas que viven con miedo son sordas emocionales. Y siguen uno de los 3 posibilidades de reacción: Huida, bloqueo o ataque.

* Debemos mantener una actitud de amor y de aceptación de lo que venga a nuestra vida.

* Una pregunta interesante: ¿quién soy cuando soy como quiero ser?
Cuando no somos como queremos es señal de que el ego conduce nuestra vida.

* Querer tener razón y ser feliz no es compatible.

* El miedo no aflora si estamos relajados. Por ejemplo, si bailamos estamos incidiendo directamente en nuestro cerebro primitivo, induciéndole tranquilidad.

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