* En ambas actividades se activan los mismos grupos de músculos y los beneficios son similares si se consume las mismas calorías. Pero la aparición de caidas y lesiones es mucho menor; concretamente, las rodillas sufren un menor impacto que con la carrera.
* Hay que considerar 3 factores:
1) Frecuencia de 3 veces/semana (como mínimo)
2) Tiempo (por lo menos, de 45 minutos)
3) Ritmo ágil (en función de nuestras capacidades físicas)
* La postura es importante:
- Hombros hacia atrás y hacia abajo
- Cabeza y pecho arriba también, manteniendo activado el abdomen para proteger la zona lumbar.
- Mover los brazos.
- Elevar ligeramente la punta del pie a cada paso.