* Los frutos secos son ricos en fibra, vitaminas, minerales, proteínas vegetales y grasas saludables.
Pueden prevenir la aparición de enfermedades crónicas y la mortalidad prematura.
Mejor sin sal añadida.
* Son un buen alimento y comerlos NO engorda.
* En el ámbito académico no cabe discusión acerca de sus beneficios: en el II Congreso de la Federación de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) se declaró que "los frutos secos se encuentran entre los alimentos con mayor evidencia científica en cuanto a su beneficio para la salud cardiovascular" y que "su incorporación en una dieta saludable ha demostrado reducir el colesterol".
* Según un estudio de julio de 2013: añadir frutos secos en la dieta de adultos con alto riesgo cardiovascular se traduce en un menor riesgo de muerte prematura.
En la investigación se dividió a los 7.216 participantes en tres grupos: uno consumió una dieta suplementada con aceite de oliva, otro una dieta suplementada con frutos secos y el último siguió una dieta control. Tras 4,8 años, quienes consumieron más de 3 raciones semanales de frutos secos presentaron un 39% menos de riesgo de morir por cualquier causa.
* Siempre es preferible escoger variedades no saladas: cada vez hay más pruebas de lo peligroso de una elevada ingesta de sal.
* El menor riesgo de mortalidad asociado al consumo de frutos secos cuestiona la conocida frase "no hay alimentos buenos ni malos, sino dietas sanas o insanas en su conjunto". Tal afirmación ya fue discutida en julio de 2011 por Mozaffarian (prestigioso epidemiólogo de la Universidad de Harvard) que declaró que es falsa y proviene de la industria alimentaria (que no quiere disminuir sus ventas de alimentos insanos).
En su opinión, sí hay alimentos buenos y alimentos malos. La noción de que está bien comer de todo con moderación es una simple excusa para comer lo que uno quiera.
Las recomendaciones actuales (que posiblemente se modifiquen "al alza") proponen consumir entre 75 y 200 gramos de frutos secos a la semana (de 10 a 30 gramos diarios, lo que equivale a un puñado)
* Según un estudio de 2011 de Mozaffarian, Hao, Rimm, Willett y Hu (cinco expertos de reconocido prestigio), al aumentar el consumo de frutos secos, disminuye la ganancia de peso con el paso de los años.
Estos alimentos tienen bastantes calorías pero su consumo reduce la ingesta alimentos insanos, procesados y más calóricos, lo que se traduce en una menor ingesta calórica total. Además, su mayor contenido en fibra dietética disminuye la velocidad del proceso digestivo e incrementa la sensación de saciedad.
* Mattes y Drehel apuntaron en 2010 otras tres posibles razones:
1) La energía de los frutos secos es poco accesible para el intestino.
2) Su digestión requiere mucha energía por parte del aparato digestivo.
3) Las personas que los consumen habitualmente son más proclives a seguir un patrón de dieta saludable.
* En abril de 2013, un metaanálisis del Instituto Universitario de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (Tarragona) confirmó que enriquecer la dieta con frutos secos no se traduce en un incremento del peso corporal o del perímetro abdominal.